Los buscadores de Internet tienen sesgos de género

Un solo algoritmo que se retroalimenta de sus propias traducciones: NGram. Google invisibilizaba a través de su traductor NGram cuarenta años de aportaciones de las mujeres a la ciencia y la tecnología. Alertados por esta situación, Google mejoró el problema con algunos cambios en dicho algoritmo. 

El problema parecía residir fundamentalmente en que la proporción de hombres respecto a mujeres en los libros ha pasado de ser el cuádruple en los 1960 a solo el doble en el año 2000. 

Google Maps es otra aplicación que constituye otro buen ejemplo de cómo el hombre ha sido tomado como referencia, en este caso en la magnitud de zancada, que se usa para determinar el tiempo que se tarda en llegar a un destino concreto. De media, esta medida hace que el tiempo sea mayor para la mujer de lo que se muestra.

Para darnos cuenta de la magnitud del problema de que los algoritmos esten pensados para hombres: los síntomas de infarto de miocardio son distintos en hombres y en mujeres, muchas menos mujeres identifican que tienen un infarto (39% vs 59%) debido a que los síntomas que nos explican están basados en hombres. ¿Qué pasaría si se hace una aplicación para detectar infartos que solo tiene en cuenta los síntomas en hombres?

Y así los ejemplos continúan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *